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martes, 14 de mayo de 2013


Arte encontrado

El término arte encontrado –más comúnmente objeto encontrado (en francés objet trouvé; en inglés, found art o ready-made) o confeccionado– describe el arte realizado mediante el uso de objetos que normalmente no se consideran artísticos, a menudo porque tienen una función no artística, sin ocultar su origen, pero a menudo modificados. Marcel Duchamp fue su creador a principios del siglo XX.
El arte encontrado deriva su identidad como arte del nombre que se le da por el artista. El contexto en el que se ubica, generalmente una galería o museo, es también un factor muy relevante. La idea de dignificar objetos cotidianos de esta manera era originalmente un desafío chocante para la distinción hasta entonces aceptada entre lo que se consideraba arte en oposición a lo que no era arte.
El arte encontrado, sin embargo, tiene que tener creación artística, al menos una idea sobre ello, por ejemplo, la designación del artista de un objeto como arte, lo que casi siempre se ve reforzado por el título. Hay también en su mayor parte una modificación del objeto, aunque no hasta el extremo de hacerlo irreconocible. La modificación puede llevar a que se lo designe como objeto encontrado «modificado», «interpretado» o «adaptado».

En obras de arte medievales se introducía directamente el oro, presente por sus cualidades innatas, por lo que puede considerarse un «objeto encontrado», lo mismo que se introducían piedras preciosas. La diferencia esencial entre esta forma antigua de introducir objetos directamente en el cuadro y el «objeto encontrado» actual es el valor de los materiales introducidos directamente. En el pasado se incrustaban objetos valiosos (oro, joyas), mientras que en el arte moderno lo que se usan son principalmente objetos cotidianos, vulgares, que se elevan a un estatus especial al emplearse en una manifestación artística. Hay excepciones, como el uso que hicieron en 2003 los Hermanos Chapman de un conjunto de grabados de Goya, Los desastres de la guerra, que ellos «adaptaron» colocando en las figuras rostros de payasos y marionetas de manera que las láminas fueron valiosas ya por derecho propio como arte.
En el siglo XIX, el escritor uruguayo Isidore Lucien Ducasse conocido como Conde de Lautréamont, había llamado la atención sobre las posibilidades de transformar objetos vulgares con la frase, hoy famosa de «Bello como el encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas sobre una mesa de disección».

Marcel Duchamp acuñó el término readymade en 1915 para describir su arte encontrado. Duchamp ensambló su primer readymade, titulado Rueda de bicicleta en 1913, al mismo tiempo que su Desnudo bajando una escalera 2 llamaba la atención de los críticos en la Exposición Internacional de Arte Moderno. Su Fuente, un orinal que firmó con el seudónimo «R. Mutt», confundió al mundo del arte en 1917. En referencia a esta obra, en el editorial de la revista The Blind Man de 1917 se dice «El hecho de que el señor Mutt realizara o no La Fuente con sus propias manos carece de importancia. La eligió. Cogió un artículo de la vida cotidiana y lo presentó de tal modo que su significado utilitario desapareció bajo un título y un punto de vista nuevos. Creó un pensamiento nuevo para ese objeto». El uso moderno de objetos encontrados suscitó la hostilidad desde el principio, cuando La fuente de Duchamp fue rechazada por la «ofendida» Sociedad de Artistas Independientes de 1917 diciendo que eso no era arte. Bottle Rack («Secador de botellas») es literalmente eso, una estructura para poner las botellas a secar firmada por Duchamp, y está considerada como el primer readymade «puro»
La investigación realizada por Rhonda Roland Shearer indica que Duchamp pudo haber fabricado sus objetos encontrados. Una investigación exhaustiva de objetos cotidianos como palas de nieve y secadores de botellas que se usaban en aquella época revela que no había objetos idénticos que se usaran entonces. El orinal, inspeccionado con detalle, no es funcional. Sin embargo, hay relatos de que Walter Arensberg y Joseph Stella estaban con Duchamp cuando adquirió la Fuente original en J. L. Mott Iron Works.
El uso de objetos encontrados fue una técnica asumida de forma inmediata por el movimiento dadaísta, usándolo tanto Man Ray como Francis Picabia quien lo combinó con arte tradicional al unir peines a una pintura que representaba el pelo
Una obra bien conocida de Man Ray es The Gift (Le Cadeau en francés), un ready-made temprano realizado con la ayuda de Erik Satie que consiste en una plancha con catorce clavos pegados en su parte inferior, realizada en 1921 en París.


Wolf Vostell: ¿Por qué el proceso entre Pilatos y Jesús duró sólo dos minutos?, 1996 obra realizada con objetos encontrados en el Museo Vostell Malpartida, Malpartida de Cáceres.
La combinación de varios objetos encontrados es un tipo de readymade a veces conocido como ensamblaje (assemblage). Está ejemplificado en la obra de Marcel Duchamp Why Not Sneeze Rose Sélavy?, formada por una pequeña jaula para pájaros que contiene un termómetro, un jibión y 151 dados de mármol que parecen azucarillos.
Para cuando se celebró la Exposición Surrealista de Objetos de 1936 se había desarrollado toda una subclasificación entre objetos encontrados (found objects), preparados (ready-made), perturbados (perturbed), matemáticos, naturales, naturales interpretados, naturales incorporados, oceánicos, estadounidenses y surrealistas. En este momento, el líder surrealista, André Breton, definió a los objetos preparados como «objetos manufacturados elevados a la dignidad de obras de arte a través de la elección del artista».
Pablo Picasso usó objetos encontrados como la base de su Babuino y joven y unió un «sillín de bicicleta» con «manillar» a una cabeza de toro.
En los años sesenta los objetos encontrados estaban presentes en la obra del movimiento Fluxus y también en el Pop art. Joseph Beuys mostraba objetos encontrados modificados, como piedras con un agujero en la que se incluía piel y grasa, o una furgoneta con trineos por debajo y una viga oxidada. Deste los Años 1960 Wolf Vostell usaba televisores y partes de coches en sus obras.
En 1973 Michael Craig Martin dijo, de su obra titulada An Oak Tree, «No es un símbolo. He cambiado la sustancia física del vaso de agua por la de un roble. No cambié su apariencia. El roble real está físicamente presente, pero en la forma de un vaso de agua».

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