Meyerhold, que no escribió demasiado acerca de su propia
idea de la interpretación, introdujo el concepto de Biomecánica respecto al
entrenamiento del actor. Partía de las experiencias espaciales y dinámicas
llevadas a cabo en sus “Studios”, donde formaba a jóvenes actores. Para él,
“todo el cuerpo participa en cada uno de nuestros movimientos”; teniendo en
cuenta que a su parecer el trabajo del actor es la creación de formas plásticas
en el espacio, debe estudiar y ser un perfecto conocedor de la mecánica de su
propio cuerpo, pues cualquier manifestación de fuerza está sujeta a las mismas
leyes del movimiento y la interpretación del actor no es otra cosa que una
manifestación de fuerza del cuerpo humano. El juego biomecánico para Meyerhold
es una combinación de lo circense, del deporte y del ritmo, de la danza:
equilibrio y movimiento, todo conjugado de un modo ordenado y consciente, con
una formulación rigurosa y según leyes escénicas racionales. Esto sirve al
actor como medio de expresión de un personaje. El actor entrenado en la Biomecánica
perfecciona sus reacciones físicas ante los acontecimientos externos. Su
entrenamiento está basado en la teoría de los reflejos condicionados de Pavlov.
El trabajo del actor se basa en la cultura física, en el deporte, en un sistema
puramente técnico, con un rechazo absoluto del psicologismo en la interpretación.
Para ello crea un método de ejercicios de entrenamiento de actores, que es un
medio tanto para el entrenamiento físico como para el conocimiento de sí mismo.
La naturaleza del actor debe ser especialmente apta para responder a la
excitación de los reflejos, lo que significa reproducir con el movimiento, el
sentimiento y la palabra, una tarea propuesta desde el exterior. Los modos de
expresión se dan para Meyerhold en tres fases:
La intención, que es la fase intelectual de la tarea,
propuesta por el dramaturgo, el director o por el propio actor.
La realización, que comprende un ciclo de reflejos miméticos
(movimientos y desplazamientos en el espacio) y reflejos vocales.
La reacción que sigue a la realización, que atenúa el
reflejo anterior y prepara para una nueva intención, que daría lugar a un nuevo
ciclo de interpretación.
Según Meyerhold, no es necesario vivir el sentimiento en
escena, sino expresarlo mediante una acción física. Por otra parte, el actor
forma parte de un conjunto mucho más amplio de formas plásticas en el escenario.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario